jueves, 11 de julio de 2024

Mc 14,32b

 Dijo a sus discípulos: <<Sentaos aquí hasta que termine de orar>>.

Está con Jesús el grupo completo de discípulos (sus discípulos), salvo Judas (cf. 14,43), que ha dejado de serlo. A pesar de que el grupo entero se ha dejado arrastrar por Pedro, oponiéndose a Jesús (14,31), Mc conserva aquí la denominación "sus discípulos", que no volverá a aparecer en todo el relato de la Pasión. A partir de ahora, el comportamiento de éstos en todo lo que sigue los hace indignos de este nombre; su actuación va a ser la opuesta a Jesús.

El propósito de Jesús al ir a Getsemaní es orar. Está punto de pasar por la prueba y sólo la oración le dará la fuerza suficiente para afrontarla. Para orar, se separa del grupo (sentaos aquí). Cuando en ocasiones anteriores ha orado (1,35; 6,46), lo ha hecho solo. Tampoco ahora asocia Jesús a sus discípulos; su oración es un trato íntimo y personal con Dios. 

LA BIBLIA

Mc 14,32a

 Llegaron a un terreno llamado Getsemaní.

Mc no menciona el Monte de los Olivos, presentado como meta ideal al final de la Cena (14,26); señala, en cambio, que llega a un terreno llamado Getsemaní, en donde va a tener lugar la oración insistente de Jesús y su arresto.

Getsemaní, que etimológicamente significa "almazara", "prensa de aceite", y que no tiene un significado teológico conocido, podría aludir a la unción mesiánica y designar el lugar donde va a hacerse patente el mesianismo pacífico de Jesús (cf. 11,7, alusión a Zac 9,9), contrario a toda idea de poder o dominación.

En esta perícopa, Mc prodiga los presentes históricos. El verbo inicial está en presente (lit. "llegan") y lo mismo ocurrirá con los verbos que señalan la actuación de Jesús con sus discípulos (v. 32b: "dice"; v. 33 : "se lleva con él", v. 34: "les dice", v. 37: "se acerca", "los encuentra", "dice", v. 41: "se acerca", "dice"). Es el modo como Mc quiere indicar la actualidad en su época de la falta de respuesta de los discípulos que va a mostrarse en la escena.

LA BIBLIA

lunes, 8 de julio de 2024

Mc 14,27-31

 

Mc 14,27

Citando Zac 13,7 describe Jesús lo que va a suceder (27). La muerte no interrumpirá su vida. Cita en Galilea, región limítrofe con el mundo pagano (4,35; 5,1; 7,24.31; 8,22a); los discípulos habrán de abandonar Jerusalén (el judaísmo y su expectación mesiánica nacionalista), para empezar la misión universal; el Israel mesiánico, al servicio de la humanidad (28). Presunción de Pedro, pretensión de superioridad sobre los otros (29). Su defección será más grave; quien no «reniega de sí mismo» (8,34) acaba renegando de Jesús; tres veces, de manera total y absoluta (30). Pedro desmiente a Jesús: en caso necesario, está dispuesto a morir en la lucha para instaurar el reino mesiánico; arrastra a los demás (cf. 1,36; 13,3) a su postura, enfrentándolos a Jesús (31).

Mc 14,31

 Pero él insistía con vehemencia: <<Aunque tuviese que morir contigo, jamás renegaré de ti>>. Y todos decían lo mismo.

Las palabras de Jesús no hacen recapacitar a Pedro; la obstinación de éste llega a su máximo, hasta el punto de atreverse a desmentir de nuevo a Jesús (cf. 8,32). Él es capaz de todo; en caso necesario, estaría dispuesto a morir al lado de Jesús en la lucha por instaurar el reino mesiánico, pero nunca renegará de él.

Lo que Pedro niega directamente es que vaya a renegar de Jesús y pone como hipótesis el caso extremo. Piensa que su fidelidad es tan radical, que nada podría hacerla vacilar, ni siquiera la prueba última. Sería capaz hasta de dar la vida para probar que él no es como los demás, para reforzar el "yo no". Se afirma contra Jesús y contra todos. Muestra su engreimiento; cree tener fuerzas para todo y que su adhesión es inquebrantable.

Los demás habían aceptado en silencio la predicción de Jesús (v. 27: "Todos vais a fallar"), pero ahora, como ha ocurrido ya en otras ocasiones (cf. 1,36s; 13,3), se dejan arrastrar por la bravata de Pedro a su misma postura, desmintiendo todos a Jesús (todos decían lo mismo).

La firmeza aparente y pretenciosa de Pedro los ha conquistado; ven en su actitud un ideal de discípulo. Encandilados por él, se niegan a aceptar que ellos puedan fallar. La actitud de Pedro los saca de la situación en que los había dejado Jesús, la del escándalo. Repiten lo que dice Pedro; no tienen postura propia.

Cuando, camino de Cesarea de Filipo, Pedro se opuso a Jesús, éste le ordenó: "Ponte detrás de mí, Satanás" (8,32-33), diciéndole que ocupase el puesto propio del discípulo, detrás del maestro. Pedro, en cambio, se pone ahora por delante de Jesús y se lleva al grupo tras él. Ya no es Jesús el líder, sino Pedro; ya no siguen a Jesús, sino a Pedro. Éste asume un liderazgo que lo hace rival de Jesús y contrarresta la acción de Jesús en el grupo.

Ante la negativa de todos a aceptar la predicción anterior ("todos vais a fallar"), Jesús no responde; el diálogo con ellos es inútil.

LA BIBLIA

Mc 14,30

 Le dijo Jesús: <<Te aseguro que tú, hoy, esta misma noche, antes que el gallo cante dos veces, renegarás de mí tres>>.

Como en v. 27, el texto usa de nuevo el presente histórico (le dijo, lit. "le dice"), indicando que, en la época del evangelista, Pedro sigue en la misma actitud.

Jesús no se altera por lo que dice Pedro, pero usa para dirigirse a él la fórmula solemne de aseveración (Te aseguro), que en todos los demás casos ha usado par aun grupo ("Os aseguro"). El dicho de Jesús pone de relieve el pronombre tú (frente al "yo" pronunciado por Pedro), separándolo del verbo (renegarás) por una serie de incisos. Acumula las precisiones (hoy, esta misma noche, antes que el gallo cante dos veces), para que no quede duda sobre la certeza de su predicción.

Jesús quiere hacer ver a Pedro la magnitud de su presunción: no sólo no es superior a los demás, sino que su defección, que tendrá lugar dentro de pocas horas, será más grave; los otros abandonarán a Jesús, pero Pedro, además, renegará de él. Quien no <<reniega de sí mismo>>, es decir, de las ambiciones e ideales que producen injusticia (8,34, primera condición del seguimiento), acaba renegando de Jesús. El que se había creído mejor discípulo que los demás, va a mostrar ser el peor de todos.

Lo que Jesús anuncia a Pedro va a suceder dentro de nada. Esta misma noche, cuando cante el gallo por segunda vez, Pedro habrá renegado tres veces de Jesús. Tres veces indica totalidad; la negación de Pedro será completa.

Por cantar en la oscuridad, los orientales consideraban al gallo una potencia maligna; tras las negaciones de Pedro, el canto del gallo será el grito de victoria de "las tinieblas".

LA BIBLIA

Mc 14,29

 Pero Pedro le declaró: <<Aunque todos fallen, yo no>>.

Aunque Jesús ha predicho la defección de todos, Pedro, el obstinado, se destaca del grupo para constituirse en excepción (Aunque todos fallen, yo no); él se conoce mejor de lo que lo conoce Jesús. Lo que Jesús dice, lo admite para los demás, pero él no es uno de tantos. A su presunción añade la pretensión de superioridad sobre los otros.

Todos han sido igualados por Jesús, pero -piensa Pedro-, respecto a él, Jesús se ha equivocado. La pertinacia de Pedro no es de ahora; ya ha corregido a Jesús en otra ocasión (8,32; cf. 10.28). Con su declaración se singulariza y se hace protagonista.

LA BIBLIA

Mc 14,28

 <<Pero, cuando resucite, iré por delante de vosotros a Galilea>>.

Jesús no reprocha a los discípulos su falta de adhesión; su fallo es inevitable, dados los ideales que profesan. Pero espera que la crisis sea pasajera. Por eso los cita para un encuentro en Galilea después de su resurrección.

Jesús afirma abiertamente que su muerte no es un final, sino un principio; tras ella, él seguirá vivo y activo. De hecho, como lo había anunciado repetidamente, (8,31; 9,31; 10,34: "a los tres días resucitará"), la muerte no interrumpirá su propia vida.

Cuando se haga patente su victoria sobre la muerte (cuando resucite), tomará de nuevo la iniciativa y volverá a asumir su papel de guía. Como en la llamada a los primeros discípulos (1,17: "Veníos detrás de mí"), él ira marcando el camino a seguir (iré por delante de vosotros).

Esto supone que los discípulos tendrán que recorrer de nuevo el camino que no han entendido. Para ello, contarán con la presencia de Jesús vivo, que es el punto de referencia. Los invita a un nuevo seguimiento libre, volviendo espontáneamente de su dispersión a su punto de origen, Galilea.

Según eso, los discípulos habrán de abandonar Jerusalén, centro de la institución judía, y, con ella, el nacionalismo y la expectación mesiánica del judaísmo. Es la condición para encontrarse con Jesús. Galilea es una región limítrofe con el mundo pagano (4,35; 5,1; 7,24.31; 8,22a). Donde Jesús empezó su labor con el pueblo judío (1,14), han de empezarla ellos con los otros pueblos; han de emprender la misión universal, poniéndose al servicio de toda la humanidad.

El horizonte se amplía. La muerte de Jesús no va a ser la última palabra. Tampoco la huida y la dispersión de los discípulos deben poner término a su relación con él. Sólo la traición separa definitivamente de Jesús, porque significa pasarse al bando de los enemigos.

LA BIBLIA

APÉNDICES - MARCOS

El final abrupto de Mc y la omisión de toda aparición del Resucitado a sus discípulos dio pie, ya en el siglo II, a la adición de apéndices ...