1,1
- 1,1
- 1,2-5
- 1,6-8
- 1,9-13
- 1,14-15
- 1,16-21a
- 1,21b-28
- 1,29-31
- 1,32-34
- 1,35-38
- 1,39-45
- 2,1-13
- 2,14
- 2,15-17
- 2,18-22
- 2,23-26
- 2,27-28
- 3,1-7a
- 3,7b-12
- 3,13-19
- 3,20-21
- 3,22-30
- 3,31-35
- 4,1-9
- 4,10-25
- 4,26-32
- 4,33-34
- 4,35-5,1
- 5,2-10
- 5,11-17
- 5,18-20
- 5,21-24a
- 5,24b-34
- 5,35--6,1a
- 6,1b-6
- 6,7-13
- 6,14-16
- 6,17-20
- 6,21-29
- 6,30-33
- 6,34-46
- 6,47-53
- 6,54-56
- 7,1-13
- 7,14-15
- 7,17-23
- 7,24-31
- 7,32-37
- 8,1-9
- 8,10-22a
- 8,22b-26
- Mc 8,27-30
- 8,31-33
- 8,34-9,1
- 9,2-13
- 9,14-27
- 9,28-29
- 9,30-33a
- 9,33b-37
- 9,38-40
- 9,41-49
- 9,50
- 10,1-12
- 10,13-16
- 10,17-22
- 10,23-30
- 10,31
- 10,32-34
- 10,35-41
- 10,42-46a
- 10,46b-52
- 11,1-11
- 11,12-15a
- 11,15b-19
- 11,20-27a
- 11,27b-33
- 12,1-12
- 12,13-17
- 12,18-27
- 12,28-34
- 12,35-37
- 12,38-40
- 12,41-44
- 13,1-2
- 13,3-4
- 13,5-8
- 13,9-13
- 13,14-23
- 13,24-27
- 13,28-31
- 13,32-37
- 14,1-2
- 14,3-9
- 14,10-11
- 14,12-16
- 14,17-21
- 14,22-26
- 14,27-31
- 14,32-42
- 14,43-50
- 14,51-52
- 14,53-54
- 14,55-64
- 14,65
- 14,66-72
- 15,1
- 15,2-15
- 15,16-20
- 15,21
- 15,22-32
- 15,33
- 15,34-41
- 15,42-47
- 16,1-8
- Apéndices-Evangelio de Marcos.
viernes, 14 de junio de 2024
Mc 13,28-31
Mc 13,31
<<El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán>>.
Este dicho lapidario confirma la certeza profética de la predicción anterior: la promesa del reinado universal de Dios es más segura que la continuación del universo.
Mc 13,30
<<Os aseguro que no pasará esta generación antes que todo eso se cumpla>>.
Este dicho solemne (Os aseguro) es el centro de la unidad. El término generación ha aparecido cuatro veces en Mc, siempre con sentido peyorativo (en 8,,12bis se refiere al grupo fariseo que pide una señal, en cuanto representativo de los de la sociedad judía de su tiempo; en 8,38, la generación es llamada por Jesús "idólatra [lit. "adúltera"] y pecadora", en 9,19, "sin fe"). El cotejo de los diversos pasajes muestra que la generación o sociedad judía descrita en el evangelio está imbuida en su conjunto por la escala de valores sostenida por los fariseos.
En nuestro pasaje, por tanto, esta generación es la que mantiene los ideales de victoria y restauración nacionalista y la esperanza de un mesías triunfador que habría de dar a Israel la hegemonía sobre los pueblos paganos. Es la que va a ser testigo de la ruina de la nación.
Pero, además, esa expresión se usa en el AT en contextos particulares: en Gn 7,1 designa la impía generación del diluvio, de la que sólo se salvó Noé con su familia; en Dt 32,5.20, la generación calificada de "malvada, pervertida, depravada"; fue la primera generación del Éxodo, de la que pocos entraron en la tierra prometida (cf. Sal 95/94,10). En el judaísmo se hablaba de la generación de Henoc, de la del diluvio, de la del Éxodo, de la de la dispersión, siempre asociándolas a la infidelidad.
Atendiendo a los adjetivos que Mc aplica a "esta generación" (8,38; 9,19), se aprecia que sus expresiones tienen como trasfondo las del AT. Es la generación del segundo Éxodo, el del Mesías, que se comporta como la del primero; la que debía haber visto el cumplimiento de las promesas, pero que rechaza la oferta de salvación. Esta generación pasará, como las otras, pero con una diferencia: su infidelidad es definitiva; por ello, Israel deja de ser el pueblo elegido y se condena a la ruina.
La expresión todo eso / todas esas cosas recapitula todo lo dicho sobre la destrucción del templo tanto en la pregunta inicial (13,4: "esas cosas", "eso... todo") como en la primera unidad de cada parte (13,8: "eso es el principio de los dolores"; 13,23: "os lo he predicho todo"; 13,30: "todo eso"). Lo que se va a cumplir dentro de la misma generación incluye tanto la ruina de Jerusalén como la entrada de los paganos en el Reino.
Existe un claro paralelo entre este pasaje y el de 9,1:
13,30: a) "Os aseguro
b) que no pasará esta generación
c) antes que todo eso se cumpla".
9,1: a´) "Os aseguro
b´) que algunos de los aquí presentes no morirán
c´) sin haber visto que el reinado de Dios ha llegado ya con fuerza".
En estos dos pasajes, las frases b) y b´) tienen un contenido equivalente.
La identidad de la introducción ("Os aseguro") y la equivalencia de las frases b) b´) llevan a preguntarse si el inciso final, c´) "sin haber visto que el reinado de Dios ha llegado ya con fuerza" no es a su vez equivalente de c) "antes que todo eso se cumpla".
Según el significado de los versículos anteriores, la respuesta es afirmativa. Lo que "está cerca, a las puertas" (v. 29) es la entrada de los paganos en el reino de Dios, y este suceso es el que se llama en c) "la llegada del reinado de Dios con fuerza" (9,1 Lect.). La precisión "con fuerza", muestra que, según Mc, el reinado de Dios existe antes de la afluencia de los paganos; de hecho, según la segunda parábola del Reino (4,30-32), se va desarrollando, según la segunda parábola del Reino (4,30-32), se va desarrollando, como la mostaza, a partir de un principio minúsculo.
Por otra parte, "con fuerza" significa "desplegando su potencia de vida" (cf. 13,26 Lect.), y es este hecho el que lo hace perceptible (9,1: "sin haber visto"). Corresponde este momento al descrito en la parábola de la mostaza como "echar ramas grandes" (4,32), a cuya sombra anidan los pájaros, figura de los pueblos paganos.
Las formulaciones contenidas en c) y c´) son equivalentes, pero no idénticas. En 9,1, dicho pronunciado ante un auditorio compuestos por los dos grupos (discípulos y otros seguidores, cf. 8,34), se considera únicamente el aspecto positivo, omitiendo toda alusión a la ruina de la nación judía. En 13,30, en cambio, dirigido exclusivamente al grupo de discípulos, la expresión "todo eso" incluye los dos aspectos, el negativo (ruina) y el positivo (extensión del Reino a los paganos).
Mc 13,29
<<Así también vosotros: Cuando veáis que esas cosas están sucediendo, sabed que está cerca, a las puertas>>.
En este contexto, la fórmula así también vosotros implica de nuevo la incomprensión de los discípulos (cf. 7,18) y les advierte que han de adquirir el conocimiento que otros ya posee. Los seguidores que no proceden del judaísmo han comprendido ya el aspecto positivo del desastre que se avecina. Del mismo modo deben comprenderlo ellos. En paralelo con la destrucción se sugiere una esperanza, aunque ésta no coincida con la restauración de Israel que los discípulos anhelaban. La ruina de Israel como nación es inevitable, pero, como lo indicaba la parábola de los viñadores, va a llegar la salvación a todos los pueblos. Los discípulos han de pasar de una solidaridad étnica a otra universal.
La construcción cuando veáis conecta esta unidad con 13,14 ("Cuando veáis") e, indirectamente, con la pregunta (13,4: "cuando esto esté...") y con 13,7 ("cuando oigáis estruendo de batallas"). Es decir, lo que va a estar sucediendo son las batallas, terremotos, hambres (13,7), que describían la invasión de Palestina por el ejército romano, invasión que había de culminar con la destrucción del templo; en otras palabras, corresponde a "la gran angustia" (13,14-23). Pero, como acaba de verse, cambia el punto de vista: mientras en 13,14: "cuando veáis" introduce el desastre inminente, aquí anuncia una cosecha próxima.
La expresión está cerca, a las puertas insiste en la inminencia del acontecimiento favorable, que está en relación con el reinado de Dios (cf. 1,15: "el reinado de Dios está cerca").
La señal dada por la higuera y su paralelo en los sucesos futuros constituyen la introducción al dicho central, para referirlo sin ambigüedades a los desastres anunciados en 13,14ss, pero mostrando al mismo tiempo su carácter positivo. De este modo, antes de precisar el momento en que va a suceder la ruina, Jesús pretende ampliar la perspectiva de los discípulos, haciéndoles comprender que el desastre del pueblo judío deja paso a un horizonte de esperanza para la humanidad.
Mc 13,28b
<<Cuando ya sus ramas se ponen tiernas y echa las hojas, sabéis que el verano está cerca>>.
Se describe en primer lugar un hecho de experiencia: cuando ya sus ramas, etc. En esta constatación aparentemente simple, Mc introduce varios elementos que aluden a otros pasajes del evangelio. Así, el término ramas ha aparecido solamente en la segunda parábola del Reino (4,32: "echa ramas grandes"), hablando de su universalidad, es decir, de la extensión del Reino a los pueblos paganos. En cambio, el término las hojas alude otra vez al episodio de la higuera seca (11,13). El texto establece con insistencia el vínculo entre esta unidad y la destrucción del templo.
Por otra parte, el verano es la estación de la cosecha y, por tanto, de la abundancia y la alegría (Sal 126/125,5: "cosecharán con alegría"; cf. Is 9,2). La mención del verano (gr. theros) alude así a un horizonte gozoso. Más en concreto, ha de relacionarse con la cosecha (gr. therismos) mencionada en la segunda parábola del Reino (4,29: "la cosecha está ahí"), donde "cosecha" es un colectivo que engloba los frutos individuales, imagen de los hombres nuevos, resultado de la potencia de la semilla-mensaje (4,27) y de la fecundidad de la tierra-hombre (4,28 Lect.).
La alegría connotada por "el verano" se refiere, pues, a una cosecha de hombres, que comenzarán a aceptar en gran número el mensaje de Jesús. La alusión del texto a Jl 4,10.13, hace ver que se trata de paganos. La ruina de la nación judía señalará el momento para ello. Se producirá fruto, pero no en ese pueblo, arrastrado por instituciones que no han cumplido su cometido y están destinadas a desaparecer: el reinado de Dios será transferido a otros (12,9).
Aparece así el contenido que encierra esta frase y que da la temática de la entera unidad: la ruina de la nación judía (acontecimiento calamitoso) anuncia la extensión del reinado de Dios a los pueblos paganos (acontecimiento gozoso).
Mc 13,28a
<<De la higuera, aprended el sentido de la parábola>>.
La frase inicial introduce de nuevo el discurso directo en segunda persona (aprended). Se crea así una ruptura con la unidad anterior (II/B: vv. 24-27) para enlazar con 13,23: "Y vosotros, cuidado: os lo he predicho todo".
El término <<higuera>> se ha encontrado únicamente en 11,13.20.21, al describir el dicho de Jesús al árbol, figura del templo/institución judía, suntuosa pero estéril. Con aquel gesto, Jesús anunciaba su destrucción. De este modo, la mención de la higuera vuelve a situar al lector en la temática de la destrucción del templo y de la ruina de la nación; se conecta así esta unidad con "la gran angustia" descrita en la parte anterior (13,14-23).
Un hecho observable en la higuera debe enseñar algo a los discípulos (aprended) acerca de una parábola. Ahora bien, siempre que en Mc ha aparecido el singular articulado "la parábola" (gr. tên parabolên) se aludía a una parábola expuesta antes. Hay que concluir que también en este pasaje se verifica este hecho: la parábola cuyo sentido han de comprender los discípulos no es el paralelo que sigue entre lo que sucede con la higuera en verano y los acontecimientos futuros, sino una parábola pronunciada anteriormente. La higuera no ofrece la parábola, sino la clave para interpretarla.
Para determinar de qué parábola se trata, hay que atender a los indicios que proporciona el contexto. Como se ha notado, la mención de la higuera ha enlazado esta unidad con los episodios del templo y la predicción de su fin. Por tanto, la parábola a la que Mc remite ha de ser la única pronunciada en el templo, la de los viñadores (12,1-9), donde precisamente se anunciaba el fin de la institución judía (12,9a: "Irá a acabar con esos labradores"). Nada tiene de extraño que Mc aluda aquí a esta parábola, cuando su versículo final resume el tema que se desarrolla en este discurso.
Así pues, según la frase inicial, los discípulos tienen que aprender de la higuera algo más acerca de la parábola de los viñadores. Esto significa que la exposición precedente del desastre judío no ha agotado su sentido; de hecho, queda por explicar la última frase: "y dará la viña a otros" (12,9b). Según la parábola, la ruina de la nación judía comporta la transferencia del reinado de Dios a otros pueblos. Esta introducción va a proporcionar, pues, un nuevo punto de vista.
miércoles, 12 de junio de 2024
Mc 13,24-27
Mc 13,24a
APÉNDICES - MARCOS
El final abrupto de Mc y la omisión de toda aparición del Resucitado a sus discípulos dio pie, ya en el siglo II, a la adición de apéndices ...
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